Un equipo de arqueólogos marinos del Reino Unido trabaja contrarreloj para estudiar los restos del Northumberland, un buque de guerra inglés hundido en 1703 frente a la costa de Kent, al sureste de Inglaterra. La embarcación, equipada con 70 cañones, representa una ventana invaluable al pasado naval del siglo XVII.
El naufragio fue descubierto en 1979, cuando un pescador halló accidentalmente los restos con su red. Desde entonces, el sitio ha permanecido parcialmente cubierto por capas de arena, dificultando su acceso. “Un naufragio queda completamente expuesto durante un tiempo y luego la arena lo cubre y lo entierra bajo cinco o seis metros más”, explicó Hefin Meara, arqueólogo marítimo de Historic England.
La comunidad científica considera esta exploración como una oportunidad única. Los objetos hallados conforman un verdadero laboratorio arqueológico: desde una vasta estructura de casco hasta mosquetes, espadas, calderos de cobre y cofres sellados cuyo contenido aún se desconoce.
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El Northumberland ofrece información clave sobre la vida a bordo y las prácticas militares del siglo XVII. El estudio de estos restos no solo permitirá reconstruir la historia del navío, sino también comprender mejor la evolución tecnológica y social de la época.
Historic England lidera los trabajos con apoyo de organismos británicos, mientras el avance del cambio climático y la erosión marina amenazan con borrar para siempre este valioso tesoro sumergido.
Fuente: Diario Hoy.


