El proyecto contempla que robots cuadrúpedos trabajen junto a astronautas en tareas de vigilancia, exploración y extracción de recursos en la superficie lunar.
China avanza con un ambicioso proyecto de exploración lunar que incluye el uso de perros robot para asistir a los astronautas en la construcción y operación de una futura estación de investigación. La iniciativa forma parte de los planes para establecer la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), que el país asiático busca tener operativa hacia 2035 junto con Rusia y otros socios.
El esquema diseñado por investigadores de la Academia de Tecnología Espacial de China contempla que tres astronautas trabajen coordinadamente con distintos robots. Mientras uno de los tripulantes controlaría dos perros robóticos para recorrer y vigilar el terreno, otro se dedicaría a recolectar muestras y realizar tareas científicas. El tercero permanecería en un vehículo presurizado, desde donde supervisaría la misión y controlaría otros equipos.
Los robots cuadrúpedos también tendrían funciones vinculadas con la utilización de recursos lunares. Entre sus posibles tareas figuran la búsqueda y recolección de hielo de agua, la extracción de minerales, la exploración de tubos de lava y la construcción de estructuras utilizando materiales disponibles en la superficie lunar.
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El proyecto no apunta únicamente a convertir a los robots en herramientas de trabajo. Los investigadores también prevén que puedan colaborar con tareas rutinarias dentro de la futura base, como inspecciones, mantenimiento, limpieza y asistencia en los espacios habitables. Además, podrían interactuar con los astronautas y brindar compañía durante períodos prolongados de aislamiento.
China tiene previsto enviar astronautas a la Luna antes de 2030 y apunta a que la ILRS esté funcionando plenamente en 2035, cerca del polo sur lunar. En ese marco, la misión no tripulada Chang’e-7, prevista para finales de agosto de 2026, buscará hielo de agua en esa región, un recurso considerado clave para futuras instalaciones permanentes.
Sin embargo, todavía existen importantes desafíos tecnológicos. Los sistemas de inteligencia artificial deberán adaptarse a las condiciones reales de la Luna y la futura estación necesitará desarrollar sus propias redes de comunicación y navegación. El objetivo final es combinar la capacidad de decisión de los astronautas con robots cada vez más autónomos para ampliar la presencia humana en la superficie lunar.
Fuente y foto: DW.


