El juez Pablo Adrián Rolón fue sorteado para integrar el Tribunal Oral N°7 que llevará adelante el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona. Su designación aún puede ser objetada.
MIRÁ TAMBIÉN | Crece el terror de las “viudas negras”: ya son 25 muertos en 2025
La Justicia avanza con la conformación del tribunal que deberá juzgar la muerte de Diego Maradona, luego de que el proceso anterior fuera anulado por el escándalo en torno a la jueza Julieta Makintach y la filmación de un documental no autorizado. En este contexto, Pablo Adrián Rolón fue designado como el tercer juez que completará el Tribunal Oral en lo Criminal N°7, que estará a cargo del juicio por homicidio simple con dolo eventual contra siete profesionales de la salud.
Rolón, de 55 años, reemplaza al juez Alejandro Lago, quien presentó un certificado médico y se excusó por motivos de salud que lo obligan a tomarse una licencia de seis meses. Con más de tres décadas de experiencia en el Poder Judicial, el nuevo magistrado es especialista en derecho penal y procesal penal y ha ejercido funciones como fiscal, secretario y juez.
Completan el tribunal los magistrados Alberto Gaig y Alberto Ortolani, aunque aún no hay fecha confirmada para el inicio del nuevo juicio. El proceso judicial deberá aguardar dos semanas: plazo legal para que Rolón decida si acepta formalmente el cargo o se excusa, y para que las defensas evalúen posibles recusaciones.
MIRÁ TAMBIÉN | EE.UU. rechazó el pedido argentino y ordenó entregar el 51% de YPF
Desde la defensa de Agustina Cosachov, una de las imputadas, el abogado Vadim Mischanchuk cuestionó el avance de la causa: “Ya había salido sorteado y rechazó el cargo por exceso de trabajo. Ahora lo vuelve a asumir y no sabemos si será definitivo”, dijo en diálogo con TN. Y advirtió sobre los riesgos procesales: “Este juicio va camino a la nulidad absoluta. No se puede juzgar dos veces el mismo hecho”.
Mischanchuk también planteó que los testigos «no pueden declarar tantas veces» sin poner en riesgo la imparcialidad del proceso, ya que “el principio general básico es que los testigos no deben conocer las declaraciones de los demás”.
Tras el escándalo por la participación de Makintach en la filmación secreta del documental “Justicia Divina”, que derivó en la anulación del juicio original, la Justicia busca ahora reordenar la causa y garantizar condiciones de imparcialidad. Mientras tanto, las partes esperan que se defina si el juicio será técnico o por jurados, un punto clave que aún divide a querellas y defensas.
Fuente: TN
Foto: Archivo


