China reiteró su apoyo al reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas y pidió al Reino Unido retomar las negociaciones para resolver la disputa. El pronunciamiento fue realizado por el representante permanente adjunto chino ante Naciones Unidas, Sun Lei, durante un debate sobre descolonización de la Cuarta Comisión de la Asamblea General.
A través de un mensaje difundido por la Embajada de China en la Argentina, el diplomático sostuvo que las disputas territoriales entre Estados deben resolverse mediante negociaciones pacíficas. Además, reclamó una solución “pacífica, justa y duradera”, en línea con las resoluciones de Naciones Unidas sobre la cuestión Malvinas.
Sun Lei también vinculó el conflicto con los procesos de descolonización pendientes y defendió los principios de igualdad soberana entre los Estados y de no injerencia en los asuntos internos. China afirmó que continuará trabajando junto a otros miembros de la ONU para avanzar en la eliminación del colonialismo.
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El respaldo de Pekín se conoció en medio de una nueva escalada de tensión entre Buenos Aires y Londres por el proyecto petrolero Sea Lion, que busca explotar hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Este martes, el Gobierno argentino presentó un pedido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para que disponga medidas provisionales destinadas a frenar las actividades británicas en la zona.
La presentación se enmarca en el arbitraje internacional iniciado por la Argentina el 28 de septiembre bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El canciller Pablo Quirno también instó al Reino Unido a retomar la negociación bilateral para alcanzar una solución definitiva a la disputa de soberanía.
En paralelo, el secretario de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, autorizó las perforaciones del proyecto, a cargo de la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper. Las compañías prevén comenzar los trabajos a principios de 2027, una decisión que profundizó el conflicto diplomático con la Argentina.
El Gobierno británico anunció, además, medidas para proteger a las empresas que operan en las islas frente a lo que calificó como “coerción económica” argentina. Miliband afirmó que el respaldo del Reino Unido a las Malvinas es “inquebrantable” y cuestionó los intentos argentinos de obstaculizar los intereses comerciales en el archipiélago.
Por su parte, el Gobierno de Javier Milei reafirmó los derechos de soberanía argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con los espacios marítimos circundantes. La Casa Rosada sostuvo que esos derechos son “legítimos e imprescriptibles” y volvió a reclamar una solución conforme al marco de Naciones Unidas.


