Con nuevas obras en Isla de los Pájaros y Punta Norte, el Gobierno provincial busca potenciar la experiencia ambiental y turística en uno de los destinos más visitados del país.
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El Gobierno del Chubut, a través del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas, relanzó oficialmente los Centros de Interpretación Isla de los Pájaros y Punta Norte, tras completar obras de remodelación orientadas a mejorar el recorrido turístico y educativo en el Área Natural Protegida Península Valdés.
La reinauguración se celebró este viernes en Isla de los Pájaros, con la presencia de las subsecretarias Magalí Volpi (Turismo) y Nadia Bravo (Conservación), junto a María Eugenia Vall, gerente del área protegida, y representantes de la Fundación Azara. El proyecto, enmarcado en la gestión del gobernador Ignacio «Nacho» Torres, apunta a fortalecer la interpretación ambiental y ofrecer una experiencia integral para los miles de turistas que visitan la región cada año.
Bravo destacó el trabajo conjunto con la Administradora de Península Valdés y la Fundación Azara, subrayando que la unificación de la cartelería informativa y el aporte de profesionales, guardafaunas e investigadores fueron claves en este avance. «Cada cartel tiene detrás el esfuerzo de quienes trabajan día a día en la conservación», expresó.
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Por su parte, Volpi enfatizó que Península Valdés concentra más del 50% de las visitas a áreas protegidas en la provincia, con más de 100 mil visitantes en lo que va del año, principalmente por el avistaje de ballenas. “Es fundamental que los Centros de Interpretación estén a la altura, para que los turistas vivan una experiencia completa”, afirmó.
Las renovaciones incluyeron en Isla de los Pájaros la actualización de cartelería, vitrinas con aves en 3D, una biblioteca ambiental y mejoras edilicias en pasarelas, techos y la oficina de guardafaunas. En Punta Norte, se incorporaron figuras a escala de orcas, nuevos paneles informativos, refuerzos en pasarelas y áreas de descanso.
El proyecto fue financiado por el programa nacional PROMAR, dependiente de Pampa Azul, con ejecución de la Administración Península Valdés y la Fundación Empresaria de la Patagonia (FEPA). La dirección técnica estuvo a cargo del arquitecto José Pablo Mehaudy, con participación activa de la Fundación Azara.




