El Gobierno de Chubut trabaja junto a municipios y organismos de emergencia ante el pronóstico de abundantes precipitaciones entre octubre y diciembre, en el marco del fenómeno de El Niño. Eduardo Pérez, subsecretario de Protección Ciudadana y Gestión del Riesgo de la provincia, explicó que ya se coordinaron recursos y acciones preventivas frente a posibles complicaciones, especialmente en la Meseta.
“Hay un alto porcentaje de que en algún momento, en estos meses de octubre, noviembre y diciembre, ocurra algún fenómeno de abundantes precipitaciones”, señaló el funcionario en diálogo con Radio 3. Indicó que la planificación comenzó con una jornada de trabajo en Rawson junto a la Agencia Federal de Emergencias y otros equipos que intervienen ante situaciones críticas.
Pérez precisó que la Meseta es, hasta el momento, la zona más afectada por las lluvias, con inconvenientes en caminos, accesos a campos y sectores cercanos a arroyos. También advirtió que el fenómeno podría alcanzar localidades de la costa y el Valle. “Ya estamos trabajando con las defensas civiles de Trelew, Madryn, ya también estuvimos trabajando de Comodoro, aunando criterios”, afirmó. Entre las situaciones que buscan prevenir mencionó posibles desbordes de canales y del río Chubut.
MIRÁ TAMBIÉN: Trelew: cortarán el tránsito en una calle céntrica por obras cloacales
El subsecretario explicó que el riesgo no depende solamente de la cantidad de agua, sino también de la velocidad con que se produzcan las precipitaciones. “Si en 24 horas caen 30 milímetros probablemente no tengamos ningún problema porque el agua va a escurrir normalmente”, sostuvo. En cambio, alertó que si una cantidad similar o mayor cae en media hora o una hora, podrían producirse complicaciones porque los canales, ríos y arroyos no lograrían absorber el caudal en tan poco tiempo.
El funcionario señaló que el período de mayor incidencia de El Niño se extendería durante los próximos meses y que, según los pronósticos que maneja la provincia, las precipitaciones podrían continuar hasta marzo, aunque con menor intensidad desde enero. Además de las tareas de coordinación, remarcó la importancia de la prevención y pidió consultar el estado de las rutas antes de viajar, especialmente en la Meseta, donde los caminos pueden volverse difíciles de transitar y complicar el acceso de los equipos de rescate.
Las lluvias también podrían influir en la próxima temporada de incendios en la Cordillera. “Sí, tal cual, vamos a estar en mejores condiciones que el año pasado”, evaluó Pérez, al recordar la sequía de temporadas anteriores. Sin embargo, advirtió que el crecimiento de pasto tras las precipitaciones, combinado con temperaturas elevadas, puede generar material combustible y favorecer nuevos focos. “Hacer una temporada sin incendios” es difícil, reconoció, y aseguró que la provincia considera suficientes los recursos disponibles, aunque recurrirá a Nación si fueran necesarios refuerzos.


