La “Operación Jade” se desplegó en 11 departamentos del país y estuvo dirigida contra estructuras vinculadas al Clan del Golfo, el ELN y el Tren de Aragua.
MIRÁ TAMBIÉN | Dos meses sin Maduro y una democracia pendiente en Venezuela
La Policía Nacional de Colombia capturó a 121 presuntos integrantes de organizaciones criminales dedicadas al secuestro y la extorsión, en el marco de la denominada “Operación Jade”, un operativo desarrollado en 11 departamentos del país.
El anuncio fue realizado por el director de la institución, el general William Rincón, quien aseguró que la ofensiva forma parte de una estrategia frontal contra el “multicrimen”. Aunque no precisó desde cuándo se ejecuta la operación, destacó que las detenciones representan un golpe significativo contra estructuras que afectaban a comerciantes y ciudadanos.
Las capturas se concretaron en ciudades como Bogotá, Medellín y Cartagena, así como en localidades de los departamentos de Chocó, Huila y Cesar, entre otros territorios.
MIRÁ TAMBIÉN | Coudet inicia su ciclo en River y será presentado este miércoles en el Monumental
Según la Policía, las redes desarticuladas exigían pagos a comerciantes, transportadores y ciudadanos mediante amenazas, coordinando llamadas y mensajes extorsivos desde distintas ciudades e incluso, en algunos casos, desde centros penitenciarios.
Durante los allanamientos fueron incautadas armas de fuego, cartuchos, vehículos y teléfonos celulares presuntamente utilizados para planificar y ejecutar las extorsiones.
La “Operación Jade” estuvo dirigida contra miembros de varios grupos ilegales, entre ellos el Clan del Golfo, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la organización criminal de origen venezolano Tren de Aragua.
MIRÁ TAMBIÉN | Una avioneta cayó al río helado en Nueva York y sus tripulantes sobrevivieron
Con estos resultados, el director de la Policía afirmó que se busca “proteger la libertad y el patrimonio de los ciudadanos” y reducir el impacto de delitos que afectan principalmente a pequeños y medianos comerciantes en diversas regiones del país.
El operativo se enmarca en la política de seguridad que apunta a debilitar las estructuras de financiamiento ilegal de grupos armados y bandas criminales, en un contexto de persistente violencia vinculada al crimen organizado en Colombia.
Fuente y foto: EFE


