Colombia elegirá este domingo a su próximo presidente en una de las contiendas más ajustadas de los últimos años. El candidato de izquierda Iván Cepeda y el aspirante de ultraderecha Abelardo de la Espriella llegan a la segunda vuelta separados por una mínima diferencia y con un país profundamente dividido.
En la primera ronda electoral, De la Espriella obtuvo una ventaja de apenas 2,8 puntos porcentuales sobre Cepeda. Las últimas encuestas lo ubican como favorito, aunque el margen sigue siendo estrecho y anticipa un desenlace incierto.
La seguridad y el conflicto armado se han convertido en los ejes centrales de la campaña. Según la analista Sandra Borda, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes, el fracaso de los intentos de negociación con grupos armados durante los últimos cuatro años fortaleció la demanda ciudadana de políticas más firmes contra la violencia.
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Los seguidores de De la Espriella respaldan su promesa de aplicar una estrategia de mano dura para combatir a las organizaciones criminales y devolver la tranquilidad a la población. Muchos votantes afirman estar cansados de la inseguridad, los secuestros y la persistencia del conflicto armado.
En contraste, quienes apoyan a Iván Cepeda consideran que el oficialismo ha impulsado avances en materia de igualdad, políticas sociales y protección ambiental. Además, destacan medidas orientadas a mejorar la situación económica y las oportunidades para los jóvenes colombianos.
Más allá del resultado, el próximo mandatario deberá gobernar un país fragmentado y enfrentar una fuerte oposición política. La incertidumbre domina el escenario previo a unos comicios que definirán el rumbo de Colombia en un contexto de alta polarización.
Fuente: RFI.


