El Gobierno de Colombia anunció el cese de funciones de Ariel Percy Molina Pimentel, encargado de la embajada de Bolivia en Bogotá, en medio de una creciente tensión diplomática entre ambos países.
La decisión fue comunicada por la Cancillería colombiana y se basó en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, en un gesto de reciprocidad frente a la expulsión de la embajadora colombiana en La Paz.
El gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz había solicitado previamente la salida de la diplomática Elizabeth García, acusando al mandatario colombiano Gustavo Petro de “injerencia” en asuntos internos bolivianos.
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La controversia se originó tras declaraciones de Petro sobre la situación política y social en Bolivia, que el gobierno boliviano interpretó como una vulneración al principio de no intervención entre Estados.
Desde Bogotá, la Cancillería aseguró que ningún funcionario colombiano tuvo intención de interferir en los asuntos internos de Bolivia y calificó la medida como una respuesta estrictamente diplomática.
La crisis bilateral ocurre en medio de protestas sociales y bloqueos en Bolivia, mientras Evo Morales mantiene respaldo a las movilizaciones y Petro pidió a Estados Unidos evitar acciones violentas contra el exmandatario.
Fuente: Telesur.


