El integrante del área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón, Luis Sepúlveda, precisó a Radio 3 que estos animales pueden causar daños importantes y transmiten riesgos sanitarios si no se toman precauciones.
La primavera marca el inicio de la época de reproducción de los roedores, lo que genera un aumento en su población y mayor interacción con zonas urbanas. Luis Sepúlveda, del área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón, destacó que estos animales pueden causar daños importantes y transmiten riesgos sanitarios si no se toman precauciones.
Los roedores no solo afectan la salud, sino que también pueden dañar automóviles y maquinaria. Según explicó a Radio 3 Sepúlveda, “el roedor necesita desgastar su dentadura y va a comer el plástico o lo que sea más roíble”, por lo que cables, mangueras y sistemas de ventilación de vehículos pueden resultar dañados.
Se recomienda a los vecinos mantener los patios y terrenos desmalezados, ordenados y sellar cualquier abertura de al menos 0,5 centímetros para evitar que los roedores ingresen a viviendas, galpones o lugares de trabajo. Estas medidas son especialmente importantes durante la primavera, inicio del ciclo reproductivo de estos animales.
MIRÁ TAMBIÉN: Lino Giacoboni Galizzi, el luthier de Esquel que lleva la música de la Patagonia al mundo
Al ingresar a galpones o espacios cerrados tras largos períodos de inactividad, se aconseja ventilar los lugares por 30 a 40 minutos y utilizar barbijo N95, guantes y calzado cerrado. En caso de encontrar materia fecal o restos de roedores, se recomienda desinfectar con alcohol al 70% o agua con lavandina al 10% antes de manipular el área.
La recolección de hongos en espacios abiertos presenta un riesgo bajo de contagio de hantavirus, ya que la luz solar inactiva rápidamente al virus. Sin embargo, al ingresar a lugares con poca ventilación o vegetación densa, la exposición aumenta, por lo que se aconseja extremar precauciones durante estas actividades.
Finalmente, Sepúlveda subrayó que los roedores forman parte del ecosistema y no se justifica eliminarlos de manera indiscriminada. La responsabilidad ciudadana radica en la prevención y el manejo seguro de espacios, evitando conflictos con la fauna silvestre y minimizando riesgos sanitarios para la comunidad.


