La milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) tomó el control de gran parte de Al Fasher, última ciudad bajo presencia del Ejército de Sudán en la región de Darfur del Norte. Hasta 300.000 personas viven allí en condiciones precarias, y se teme que la ofensiva derive en graves violaciones a los derechos humanos.
Desde abril de 2023, Sudán enfrenta un conflicto entre el líder de facto Abdelfatah al-Burhan y su exvicepresidente Mohamed Hamdan Daglo, comandante de las FAR. Durante las últimas semanas, la ciudad había estado sitiada por paramilitares, con enfrentamientos constantes que dejaron barrios devastados y miles de desplazados.
MIRÁ TAMBIÉN | El líder más longevo del mundo es reelecto en Camerún
El Ejército sudanés continúa combatiendo en el sur y oeste de Al Fasher, donde mantiene el control de zonas estratégicas, incluyendo el aeropuerto, la universidad y algunos cuarteles militares, según fuentes militares. La toma del cuartel general de la Sexta División, difundida por las FAR, no representa la caída total de la ciudad, aseguraron portavoces del Ejército.
Mientras tanto, la población civil enfrenta una situación humanitaria crítica. Organizaciones internacionales alertan sobre escasez de alimentos, riesgo de violencia étnica y torturas. El gobernador de Darfur, Mini Minawi, denunció que los paramilitares ya han cometido matanzas contra habitantes locales y advirtió sobre un posible aumento de la violencia en los próximos días.
MIRÁ TAMBIÉN | Lituania cierra la frontera con Bielorrusia tras los incidentes con globos
El conflicto en Al Fasher refleja la escalada de la guerra en Darfur y la consolidación de las FAR en el oeste de Sudán. Los combates han dejado la ciudad parcialmente tomada, con civiles atrapados en medio del enfrentamiento y sin acceso suficiente a asistencia humanitaria.
Fuente: DW.


