Consejos de la especialista Zaida Troyano para mantener las axilas frescas, saludables y sin mal olor en la temporada de calor.
La sudoración es un proceso natural del cuerpo que juega un papel fundamental en la regulación de la temperatura, especialmente durante el calor del verano. Aunque a menudo se asocia con mal olor, el sudor en sí es inodoro. Este líquido, compuesto en su mayoría por agua y algunos electrolitos como el cloruro de sodio, se convierte en un problema cuando entra en contacto con las bacterias de la piel, lo que da lugar al conocido “olor a transpiración” o bromhidrosis.
La médica cirujana Zaida Troyano, especialista en Clínica Médica y Dermatología, explica que para prevenir este incómodo fenómeno es clave mantener una correcta higiene en las axilas. “Lavar las axilas con jabones especiales ayuda a reducir el crecimiento bacteriano, lo que contribuye a evitar el mal olor”, destaca Troyano.
MIRÁ TAMBIÉN | Coldplay presenta el cortometraje «Kaleidoscope Patchwork Quilt»
La especialista también recomienda el uso de antitranspirantes en lugar de desodorantes. “Los antitranspirantes ayudan a reducir la producción de sudor, mientras que los desodorantes solo enmascaran el olor”, afirma la médica. Además, la eliminación del vello mediante depilación o rasurado puede disminuir la superficie donde prosperan las bacterias.
En cuanto a la ropa, la elección de tejidos es crucial. “Es importante evitar tejidos sintéticos como el nylon y optar por aquellos que absorban el sudor, como el algodón. Además, no sobreabrigarse es fundamental para mantener las axilas más secas”, explica Troyano.
Sin embargo, la médica alerta sobre los “remedios caseros” como el bicarbonato de sodio, ya que pueden irritar la piel, y advierte que el limón también debe evitarse, ya que puede causar manchas en las axilas.
LEE TAMBIÉN | Andy Muschietti explica por qué «The Flash» no alcanzó el éxito esperado
Hiperhidrosis: Sudor excesivo más allá del calor
Algunas personas sufren de hiperhidrosis, una condición que provoca sudoración excesiva incluso cuando no hay calor ni actividad física. Para tratar esta afección, Troyano explica que las primeras medidas deben ser de higiene y el uso de antitranspirantes especiales con sales de aluminio. Si estas no son suficientes, los dermatólogos pueden recetar medicamentos orales como la oxibutinina, que ayudan a reducir la sudoración.
En casos más graves, se recurre a la toxina botulínica, que bloquea temporalmente la actividad de las glándulas sudoríparas, proporcionando alivio durante aproximadamente seis meses. En situaciones donde otros tratamientos no tienen éxito, la simpatectomía bilateral, una cirugía mínimamente invasiva, puede ser la solución definitiva. “Este procedimiento debe ser realizado por un especialista”, resalta la médica.
Es importante que la hiperhidrosis sea manejada por un equipo médico multidisciplinario, ya que un tratamiento adecuado puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Fuente: TN.


