La fiscal María Laura Blanco, junto al fiscal jefe Cristian Olazabal, brindó detalles sobre el avance de la investigación por el crimen de Valeria Schwab y confirmó que los resultados de ADN permitieron establecer con precisión la autoría del hecho. La conferencia de prensa se realizó este martes al mediodía en la sede del Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia. La funcionaria explicó que recién ahora se pudieron comunicar conclusiones firmes debido a la complejidad del caso.
«Decidimos en el día de hoy hacer esta comunicación institucional para poder dar datos certeros de la causa, porque recién hoy estamos en condiciones de poder hacerlo seriamente», sostuvo. También remarcó que se trató de una investigación extensa y con múltiples intervenciones técnicas y periciales.
Según explicó, la prueba científica permitió confirmar la hipótesis principal. «Al día de hoy se confirma la hipótesis que se venía barajando hasta el momento, que la empezamos a investigar desde el día 1 en realidad, de que el autor del hecho es la persona que se suicidó al día siguiente», señaló Blanca.
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El sospechoso es Jonathan Chacana, un hombre de 34 años identificado por los investigadores en los días inmediatamente posteriores al crimen. Su cuerpo fue hallado el 16 de enero en una vivienda en la que estaba trabajando como albañil, en el marco de un operativo por el esclarecimiento del femicidio. Presentaba rasguños en el rostro, lo que reforzó la sospecha de que Valeria se había defendido durante el ataque. Al momento de su hallazgo, la Fiscalía había aclarado que no existían pruebas objetivas suficientes para imputarlo formalmente, por lo que los resultados genéticos eran determinantes.
La fiscal detalló que el análisis genético fue decisivo para sostener esa conclusión. «Se ha encontrado ADN de esta persona en las uñas de Valeria, también ADN compatible en la zona genital, en los hisopados que se tomaron en la autopsia, también ADN compatible con esta persona, y en las pruebas que se le hicieron a esta persona también, en las uñas, también encontramos ADN de Valeria», explicó.
En ese sentido, remarcó que no se hallaron indicios de participación de terceros. «No se encontró ADN de ninguna otra persona, se encontró un único perfil que se corresponde con esta persona», afirmó. Esto resulta relevante dado que, en los primeros días tras el crimen, la hermana de Valeria, Jessica Schwab, había expresado públicamente su sospecha de que podría haber habido más de un agresor. A esto se sumó el trabajo de reconstrucción realizado mediante cámaras de seguridad y testimonios, que permitió ubicar al sospechoso solo en el lugar y en el momento del ataque. Según se informó, no llevaba teléfono celular, lo que complejizó el rastreo inicial.
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La fiscal también señaló que el lugar donde ocurrió el hecho dificultó la obtención de testigos directos. «El lugar donde ella fue encontrada fue más cercano a la playa en una zona muy oculta porque es una parte donde se hace como una grieta, entonces era imposible ver lo que estaba pasando desde arriba», indicó al explicar por qué personas que pasaban por la zona no pudieron advertir la agresión. La Fiscalía precisó que el sector no es visible desde la Ruta Nacional N° 3 incluso si circulaban vehículos por la zona, y que la combinación de oscuridad, ubicación geográfica y relieve del terreno hizo que el ataque resultara prácticamente imposible de advertir.
Cabe recordar que Valeria Schwab, de 38 años, salió a caminar el 13 de enero por la noche desde su domicilio, transitando por la Avenida Ducos, pasando por la costanera y bordeando la Ruta Nacional N° 3 hasta el sector conocido como Eureka, frente al cerro Chenque. Cerca de las 23 horas envió un mensaje a su familia diciendo que regresaba. Fue el último contacto. Su cuerpo fue hallado en la madrugada del 14 de enero en un barranco de difícil acceso, con signos de abuso sexual, múltiples lesiones y asfixia como causa de muerte.
Finalmente, Blanca subrayó que «la causa no se cierra porque hay medidas que quedaron pendientes», aunque remarcó que la evidencia reunida permite afirmar que el agresor actuó solo.


