Un informe internacional volvió a exponer que millones de usuarios continúan utilizando claves simples y predecibles, lo que facilita el accionar de ciberdelincuentes.
A pesar de los reiterados llamados de especialistas en ciberseguridad, las contraseñas más inseguras continúan siendo las más utilizadas en todo el mundo. Un nuevo informe reveló que combinaciones como “123456”, “admin” y “password” se mantienen entre las más elegidas, repitiendo un patrón que se sostiene año tras año.
Los datos surgen de un relevamiento realizado por firmas especializadas que analizaron millones de credenciales filtradas en 44 países. El estudio muestra que las elecciones de los usuarios no solo son débiles, sino también altamente previsibles, lo que permite que puedan ser vulneradas en cuestión de segundos.
Entre las diez contraseñas más utilizadas también aparecen variantes simples como “12345678”, “qwerty” o “Pass@123”. Estas combinaciones, basadas en secuencias del teclado o palabras comunes, representan una de las principales fallas de seguridad en el entorno digital.
El informe advierte que este comportamiento se repite en distintos países y grupos etarios. La tendencia indica que la mayoría de las personas prioriza la facilidad de recordación por sobre la protección de sus datos, lo que incrementa el riesgo de ataques informáticos.
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En este contexto, especialistas remarcan la importancia de adoptar buenas prácticas, como utilizar claves largas que combinen letras, números y caracteres especiales, evitar datos personales y no repetir contraseñas en diferentes servicios. También recomiendan implementar sistemas de verificación en dos pasos para reforzar la seguridad.
El avance de nuevas tecnologías agrega un nivel adicional de preocupación. La inteligencia artificial, por ejemplo, permite analizar patrones de comportamiento y acelerar los intentos de acceso. En ese sentido, el experto Hervé Lambert advirtió: “La inteligencia artificial no rompe la ciberseguridad, la acelera para bien y para mal”.
Frente a este escenario, la seguridad digital vuelve a poner el foco en el factor humano. Aunque las herramientas evolucionan, los hábitos de los usuarios siguen siendo el eslabón más vulnerable dentro de la cadena de protección de datos.
Con información de DW.


