El licenciado en Enfermería Luis Albornoz y el enfermero y comunicador social Álvaro Cáceres trabajan para acercar estas herramientas a la comunidad y promover la presencia de desfibriladores en espacios públicos e instituciones educativas.
El proyecto Corazón Sustituto impulsa capacitaciones gratuitas en reanimación cardiopulmonar (RCP) y concientización sobre la salud cardiovascular. En El Bolsón, el licenciado en Enfermería Luis Albornoz y el enfermero y comunicador social Álvaro Cáceres trabajan para acercar estas herramientas a la comunidad y promover la presencia de desfibriladores en espacios públicos e instituciones educativas.
Cáceres contó a Radio 3 que la iniciativa comenzó en 2018, a partir de su interés por compartir conocimientos y preparar a las personas para actuar ante una emergencia. “La idea siempre fue la misma, trabajar y brindar esta capacitación de forma gratuita a la comunidad”, explicó. El proyecto recorrió distintas localidades de Río Negro y fue declarado de interés social, educativo y sanitario por la Legislatura provincial.
El objetivo de las charlas es que más personas aprendan a reconocer un paro cardiorrespiratorio y sepan cómo responder mientras llegan los equipos de emergencia. “Es necesario que la gente esté entrenada y capacitada en la reanimación cardiopulmonar”, sostuvo Cáceres, quien remarcó que estos conocimientos deben practicarse periódicamente para mantenerlos vigentes.
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Albornoz, por su parte, planteó la necesidad de sostener las capacitaciones e incorporar equipamiento para atender situaciones críticas. “Esto tiene que tener una continuidad. Porque en todas las instituciones educativas debería haber un cardiodesfibrilador”, señaló a Radio 3. También destacó la importancia de que estos dispositivos estén ubicados en lugares visibles y accesibles, especialmente en espacios con gran concurrencia de personas.
Durante la entrevista, los profesionales también hicieron hincapié en la Ley Nacional 27.159, vinculada a la prevención integral de la muerte súbita. Albornoz recordó que la normativa contempla garantías para quienes intervienen en una reanimación: “La ley de muerte súbita habla de que cualquier persona que vaya a realizar la reanimación está libre de culpa y cargo”. La intención es reducir el temor a ayudar y fomentar una respuesta solidaria ante una emergencia.
Cáceres destacó el interés que despiertan estas propuestas y la necesidad de que se repitan en el tiempo. “Hay muchas ganas de aprender, hay muchas ganas de seguir practicando”, afirmó. La iniciativa busca contribuir a que El Bolsón avance hacia una comunidad cardioprotegida, con más ciudadanos preparados para actuar y mejores condiciones de prevención ante episodios cardiovasculares.


