A 42 años de su muerte, recuerdan la influencia musical que marcó la vida y la escritura del autor de Rayuela.
A 42 años del fallecimiento de Julio Cortázar, la Secretaría de Cultura recordó al reconocido escritor repasando su vida, su producción literaria y su profunda conexión con el jazz, un género que acompañó su proceso creativo.
Nacido en Bruselas el 26 de agosto de 1914, el autor evocaba sus primeros acercamientos a esa música con una anécdota familiar: “El primer disco de jazz que escuché por la radio quedó casi ahogado por los alaridos de espanto de mi familia, que naturalmente calificaba eso como ‘de negros’”.
Desde joven, Cortázar mostró una marcada sensibilidad musical. Estudió piano, trompeta y clarinete, y definía la música como parte central de su forma de escribir. En una entrevista con TVE en 1977 explicó: “Es una especie de presencia continua en lo que yo hago. Mi trabajo se da donde hay un ritmo que no tiene nada que ver con la rima, ni con las aliteraciones, es como un latido…”.
LEE TAMBIÉN | Un cometa rozará el Sol en abril y podría convertirse en el más brillante en años
Publicó 28 libros a lo largo de su carrera, entre ellos obras emblemáticas como Bestiario, Final del juego, Las armas secretas y Rayuela, novela que marcó un antes y un después en la narrativa contemporánea. Su camino comenzó como maestro rural y años después se consolidó desde Francia como una de las voces centrales del Boom latinoamericano.
El jazz también atravesó su ficción. En Rayuela, los personajes del Club de la Serpiente dialogan sobre música y arte, mientras que en el cuento “El perseguidor” rindió homenaje a Charlie Parker a través del personaje del saxofonista Johnny. Sobre ese género, el propio Cortázar lo definía como “Como un árbol que abre sus ramas a derecha, a izquierda, hacia arriba, hacia abajo, permitiendo todos los estilos, ofreciendo todas las posibilidades”.
Cortázar murió el 12 de febrero de 1984 en París, a los 69 años. Su legado literario, profundamente ligado al ritmo, la libertad y la experimentación, continúa siendo una referencia clave de la literatura latinoamericana.
Fuente: El Historiador / TN.


