Aunque todos provienen de la caña de azúcar, su sabor, textura y propiedades varían considerablemente.
El azúcar es uno de los ingredientes más comunes en nuestra alimentación, presente en productos evidentes como los pasteles y en otros inesperados como la salsa de tomate. Sin embargo, existen diversas versiones de este endulzante clásico, como el azúcar blanco, moreno y mascabado. Aquí te explicamos sus principales diferencias.
Azúcar mascabado
Este tipo de azúcar es el más natural de los tres, ya que se obtiene directamente al exprimir el jugo de la caña de azúcar. No pasa por procesos de refinamiento, lo que le permite conservar minerales y vitaminas, aunque en pequeñas cantidades. Su textura es más gruesa y su sabor tiene un toque a caramelo.
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Azúcar moreno
Aunque está menos refinado que el azúcar blanco, contiene solo un pequeño porcentaje de melaza, lo que le da su color y un sabor más suave que el del mascabado. En términos de composición, es similar al azúcar refinado, con un 95% de sacarosa en comparación con el 99% del azúcar blanco.
Azúcar blanco
También conocido como azúcar refinado, este es el más procesado. No contiene melaza, por lo que su textura es fina y su sabor es mucho más neutro. Es el tipo de azúcar más utilizado en las grandes industrias alimentarias.
Fuente: foodandwineespanol.com
Foto: Fisiología del Ejercicio.


