La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó un paquete de 176 reformas económicas y sociales destinadas a dinamizar y descentralizar la economía del país, en un contexto marcado por el recrudecimiento de las sanciones estadounidenses y una profunda crisis económica y humanitaria.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que la isla atraviesa «las horas más difíciles de este siglo» y defendió la necesidad de introducir cambios para preservar el modelo socialista. «Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado», afirmó durante la sesión extraordinaria del Parlamento.
Las medidas incluyen una mayor apertura a la inversión extranjera, nuevas modalidades de gestión en el sector turístico, más espacio para el sector privado y la posibilidad de convertir empresas estatales en sociedades mercantiles. Además, se prevé una mayor autonomía para municipios y empresas públicas.
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El paquete también contempla reformas en el ámbito social, como la transformación del sistema de subsidios para focalizar la ayuda en las personas vulnerables, la creación de un Fondo de Protección Social y una reforma salarial que beneficiaría a más de la mitad de los trabajadores del sector estatal.
En materia de inversión extranjera, el Gobierno propone simplificar trámites, ampliar los plazos de usufructo y derechos de superficie, flexibilizar operaciones financieras y permitir que empresas privadas y cooperativas importen y exporten de forma directa. También se habilitarían nuevos esquemas de contratación e inversión en sectores estratégicos.
Las autoridades cubanas sostienen que estas transformaciones buscan enfrentar el impacto del bloqueo económico y petrolero de Estados Unidos, que en lo que va de 2026 ha agravado la escasez de combustibles y provocado la reducción o salida de operaciones de varias compañías extranjeras presentes en la isla.
Fuente: Telesur.


