El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, advirtió que responderá con firmeza ante posibles hechos de violencia durante el paro nacional convocado para este miércoles 15 de octubre por organizaciones sindicales y sectores políticos opositores. El mandatario sostuvo que las protestas pacíficas están garantizadas por la Constitución, pero afirmó que no permitirá agresiones ni daños a bienes públicos o privados.
Durante un mensaje televisado, De la Espriella señaló que el derecho a manifestarse no habilita a atacar a otros ciudadanos, amenazar a trabajadores ni impedir el acceso de ambulancias y servicios de emergencia. También aseguró que las autoridades actuarán conforme a la ley ante cualquier hecho que constituya un delito.
El presidente acusó a los organizadores de buscar desestabilizar a su Gobierno y cuestionó la situación en la que, según afirmó, dejaron al país las administraciones anteriores. «Si pretenden incendiar a Colombia, se van a encontrar con la determinación del tigre y su Gobierno», expresó, en referencia al apodo con el que se identifica públicamente.
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Las advertencias se produjeron en medio de la controversia por el nuevo Decreto de Protesta Social, cuya presentación está prevista para esta semana. De la Espriella defendió una mayor intervención frente a los bloqueos de rutas, las interrupciones del transporte público y las agresiones durante las manifestaciones. La iniciativa generó cuestionamientos incluso antes de su presentación formal.
En paralelo, el mandatario respaldó el proyecto de Decreto Antiterrorista que su Gobierno prevé llevar al Parlamento. Según explicó, la propuesta contempla la creación de un registro de organizaciones terroristas, la posibilidad de congelar bienes y el endurecimiento de las medidas contra ataques a la Fuerza Pública.
De la Espriella también aseguró que, durante los dos primeros meses de su gestión, las fuerzas de seguridad incautaron 125 toneladas de cocaína, 60 toneladas de marihuana y 1.092 kilos de heroína, además de 3.456 armas de fuego. Según las cifras oficiales citadas por el mandatario, fueron detenidos 876 presuntos integrantes de grupos criminales y otros 70 murieron en distintas operaciones.
Fuente: DW.
Imagen: Luisa Gonzalez/REUTERS.


