En pocas palabras, el cuerpo del vino se refiere a la sensación de peso y textura que experimentamos al probarlo. Algunos vinos son ligeros y se deslizan fácilmente por nuestra boca, como el agua, mientras que otros son más densos y nos brindan una experiencia más completa, similar al aceite.
El cuerpo del vino está influenciado por varios factores, entre ellos el tipo de uva utilizada, el clima en el que se cultivaron las uvas y el proceso de elaboración del vino.
Los vinos ligeros son de cuerpo delgado y suelen tener una textura suave, mientras que los de cuerpo medio se encuentran entre los ligeros y los más robustos. Por último, los vinos de cuerpo completo son densos, persistentes y tienen una textura más pesada.
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El clima desempeña un papel importante en el cuerpo del vino. Por lo general, los vinos cultivados en climas cálidos tienden a tener más cuerpo que los de climas fríos.
Esto se debe a que las uvas maduran rápidamente en climas cálidos, lo que genera más azúcar que se transforma en mayor contenido de alcohol durante la fermentación. Tanto el azúcar residual como el contenido de alcohol contribuyen al cuerpo del vino.
Los taninos, que se encuentran en la piel y las semillas de la uva, así como en la madera de las barricas de crianza, también influyen en el cuerpo del vino.
Los vinos tintos con mayor contacto con las pieles y aquellos que han tenido una crianza más larga suelen tener más cuerpo que los vinos jóvenes o los blancos con poco contacto con las pieles. El proceso de autólisis de las levaduras y el contacto con las lías también pueden contribuir a la intensidad y volumen del vino.
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Es importante destacar que un vino de cuerpo ligero no carece de sabor o carácter. Las variedades de uva utilizadas y los procesos de elaboración también influyen en el sabor y la personalidad del vino.
Además, el cuerpo del vino puede afectar la forma en que se marida con los alimentos, generalmente se recomienda maridar vinos ligeros con platos más ligeros y vinos más densos con platos de mayor intensidad.
En conclusión, el cuerpo del vino es un elemento crucial a tener en cuenta al disfrutar de una cata y al maridar con alimentos. Comprender este concepto nos ayuda a apreciar y disfrutar aún más de la experiencia del vino.
Fuente: Decantalo


