La nueva especie fue encontrada en dos zonas separadas por 65 kilómetros y presenta coloraciones tan diferentes que los científicos inicialmente pensaron que eran ranas distintas.
Un equipo de investigadores identificó en Ecuador una nueva especie de rana venenosa, bautizada como Excidobates perplexus. El pequeño anfibio mide entre 15,1 y 18,3 milímetros y fue localizado en dos zonas del sur del país.
Las poblaciones fueron encontradas en la cuenca del río Paute y al norte de la Cordillera del Cóndor, separadas por unos 65 kilómetros. Lo que sorprendió a los científicos fue que, pese a pertenecer a la misma especie, presentan aspectos completamente diferentes.
Las ranas de la Cordillera del Cóndor tienen el dorso verde con manchas amarillas irregulares, mientras que la otra población presenta una coloración negra con patrones escarlata. Las diferencias hicieron pensar inicialmente que se trataba de especies distintas.
Sin embargo, los análisis genéticos mostraron que la distancia entre ambas poblaciones es de apenas 0,6% a 0,7%. La particularidad inspiró su nombre: perplexus, que significa “desconcertante” o “confuso”.
La especie habita en bosques bien conservados, con árboles de más de 15 metros de altura. Los investigadores observaron además que los machos utilizan sectores cercanos a las raíces de los árboles para emitir sus cantos.
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El descubrimiento también encendió una alerta por su conservación. Una de las poblaciones se encuentra dentro de grandes concesiones mineras destinadas a la extracción de cobre, oro y molibdeno, mientras que estas ranas también pueden ser buscadas ilegalmente como animales de colección.
Ante estas amenazas, que incluyen además proyectos hidroeléctricos y el comercio ilegal de fauna, los investigadores propusieron que Excidobates perplexus sea clasificada como “En Peligro Crítico” en la Lista Roja.
Con información de DW.



