Un equipo internacional de científicos descubrió una sorprendente esponja carnívora en las profundidades del Océano Austral, durante una expedición a una de las regiones más inaccesibles del planeta. El hallazgo, que forma parte de un estudio sobre biodiversidad marina en la Antártida, incluyó además la identificación de 30 nuevas especies.
Apodada “bola de la muerte”, la esponja se distingue por su forma blanca y redondeada, recubierta de filamentos equipados con diminutos ganchos que utiliza para capturar a sus presas. A diferencia de las esponjas tradicionales, que filtran el agua para alimentarse, esta especie actúa como un verdadero depredador.
“El cuerpo de la esponja presenta un pedúnculo del que surgen varias ramas, cada una rematada por esferas blancas parecidas a pelotas de ping-pong. Cada gancho funciona como un arma de captura”, explicó el biólogo marino Javier Cristobo, del Instituto Oceanográfico Español, al medio Paris Match.
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El descubrimiento fue posible gracias a un avanzado sistema de cámaras y brazos robóticos que permitió recolectar muestras a más de 2.000 metros de profundidad. Los investigadores señalan que este tipo de hallazgos contribuyen a comprender mejor los ecosistemas marinos del sur polar, que aún conservan una gran cantidad de especies desconocidas.
Según los expertos, la existencia de organismos carnívoros en ambientes tan extremos demuestra la capacidad de adaptación de la vida en las profundidades oceánicas, donde la presión, la oscuridad y las bajas temperaturas representan desafíos únicos.
Los resultados del estudio serán publicados en una revista científica especializada y podrían abrir nuevas líneas de investigación sobre la evolución y el comportamiento de las esponjas marinas en ecosistemas extremos.
Fuente: Diario Hoy.


