Autoridades federales frustraron un supuesto plan de ataques con explosivos en el sur de California durante las celebraciones de fin de año. Los detenidos estarían vinculados a un grupo antigubernamental de extrema izquierda.
MIRÁ TAMBIÉN | Rusia califica de extremista al grupo punk Pussy Riot
Las autoridades federales de Estados Unidos arrestaron a cinco personas acusadas de planear una serie de ataques terroristas en el sur de California durante las celebraciones de Año Nuevo. El operativo fue confirmado por la fiscal general Pam Bondi, quien aseguró que la investigación permitió evitar un atentado “masivo y atroz” en los condados de Orange y Los Ángeles.
Según informó el Departamento de Justicia, los sospechosos integrarían un grupo antigubernamental de extrema izquierda denominado Frente de Liberación de la Isla Tortuga, al que las autoridades describen como propalestino, anticapitalista y hostil al Estado. Cuatro de los detenidos fueron arrestados en California, mientras que un quinto individuo fue capturado en Nueva Orleans, donde presuntamente planeaba un ataque violento independiente.
De acuerdo con la causa judicial, el plan llevaba el nombre de “Operación Sol de Medianoche” y consistía en la colocación simultánea de mochilas con explosivos caseros en cinco puntos distintos el 31 de diciembre. Los objetivos incluían al menos dos empresas estadounidenses, cuyos nombres no fueron revelados por razones de seguridad.
MIRÁ TAMBIÉN | Marruecos sufre inundaciones mortales dejando 37 fallecidos en Safi
La investigación también determinó que los acusados realizaron pruebas con explosivos en el desierto de Mojave como parte de la preparación del ataque. Además, dos de los detenidos habrían discutido posibles agresiones contra agentes y vehículos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante los primeros meses de 2026, con el objetivo de intimidar a las fuerzas federales.
El director del FBI, Kash Patel, destacó que las detenciones forman parte de una estrategia más amplia para neutralizar amenazas extremistas internas. En ese sentido, funcionarios del gobierno estadounidense remarcaron que el caso se enmarca en los esfuerzos de la administración para reforzar la seguridad nacional y prevenir acciones terroristas en eventos de alta concurrencia pública.
Fuente y foto: DW


