Foto: EPA (Espn).
El serbio obtuvo una sólida victoria ante el español Pedro Martínez, a quien venció por 6-3, 6-2 y 6-2 en 1 hora y 59 minutos.
Novak Djokovic confirmó una vez más que el paso del tiempo no altera su competitividad. A los 38 años, el serbio debutó en el Australian Open con una sólida victoria ante el español Pedro Martínez, a quien venció por 6-3, 6-2 y 6-2 en 1 hora y 59 minutos.
Físicamente impecable, el número cuatro del mundo mostró una versión dominante desde el servicio, con un 77% de primeros saques, ganando el 93% de esos puntos y conectando 13 aces, sin ceder más de dos puntos por game en su turno de saque.
La solidez se extendió a la devolución, donde Djokovic leyó con precisión el juego de su rival, se movió con intensidad y aprovechó cada oportunidad para quebrar. En total, consiguió cinco quiebres, uno en el primer set, dos en el segundo y otros dos en el tercero.
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Pese a llegar con más de dos meses de inactividad oficial, el serbio se mostró fino en sus golpes, con buena anticipación y bajo margen de error, ratificando por qué es uno de los jugadores más consistentes de la historia del tenis.
Motivado por la búsqueda de su 25º título de Grand Slam, Djokovic avanzó a la segunda ronda, donde enfrentará al italiano Francesco Maestrelli, quien superó al francés Terence Atmane en un extenso partido a cinco sets.
Con este triunfo, alcanzó 398 victorias en torneos Grand Slam y celebró su partido número 100 ganado en Melbourne Park, convirtiéndose en el primer tenista en la historia en lograr 100 triunfos en tres majors, tras haberlo conseguido también en Wimbledon y Roland Garros.
Fuente: Espn.


