El Gobierno de Estados Unidos aplicó este jueves nuevas sanciones contra tres familiares del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y seis empresas vinculadas al transporte de petróleo del país sudamericano. La medida se da en el marco de una creciente presión sobre Caracas y el control de envíos de crudo en el Caribe.
La acción de Washington incluyó la incautación del petrolero iraní Skipper, cargado con crudo venezolano, frente a las costas de Venezuela. Durante la operación, las fuerzas estadounidenses descendieron desde helicópteros hasta la embarcación, provocando críticas inmediatas del mandatario venezolano, quien calificó el hecho como un acto de “piratería naval criminal”.
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El Departamento del Tesoro estadounidense detalló que dos de los sobrinos de Cilia Flores, esposa de Maduro, son señalados como narcotraficantes operando en Venezuela. Scott Bessent, secretario del Tesoro, afirmó que Maduro y sus asociados están “inundando Estados Unidos con drogas que envenenan al pueblo estadounidense”.
El episodio generó repercusiones internacionales: Maduro recibió respaldo de Rusia tras hablar con Vladimir Putin, mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación. La oposición venezolana, representada por María Corina Machado, manifestó apoyo a la estrategia de Trump contra el gobierno de Caracas.
Fuente: DW.


