La cadena de valor textil e indumentaria en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos, con una fuerte contracción de la producción, caída del consumo interno y un deterioro acelerado del empleo industrial en los últimos dos años.
Según datos del sector, la actividad textil registró una caída interanual del 23,3% en marzo de 2026, mientras que la fabricación de prendas, cuero y calzado también mostró retrocesos significativos respecto de 2023, profundizando la tendencia negativa.
El uso de la capacidad instalada alcanzó niveles alarmantes, con fábricas operando apenas al 40,2% y cerca del 70% de las máquinas detenidas durante el primer trimestre del año, reflejando un fuerte freno en la actividad productiva.
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En materia de empleo, el sector perdió 22.156 puestos de trabajo en poco más de dos años, convirtiéndose en una de las ramas más afectadas de la economía argentina, con una caída del 18% en el empleo asalariado registrado privado.
A este escenario se suma el cierre de 803 establecimientos productivos desde diciembre de 2023, lo que representa una reducción del 13% del total de empresas del sector, con especial impacto en indumentaria, cuero y calzado.
En paralelo, el informe advierte un aumento de importaciones de prendas terminadas, caída en la inversión en maquinaria y dificultades para trasladar costos a precios, lo que agrava la pérdida de rentabilidad y enciende alertas sobre la sostenibilidad futura de la industria textil argentina.
Fuente: Noticias Argentinas.


