Se trata de Jasmina, quien al dialogar con Radio 3 dio detalles del violento hecho registrado este último fin de semana.
El violento episodio ocurrido el sábado en una panadería de El Bolsón dejó a una trabajadora con lesiones físicas menores, pero con un fuerte impacto emocional. Rocío fue atacada mientras cumplía su jornada laboral, cuando una mujer ingresó al comercio, la roció con combustible e intentó posteriormente encender fósforos.
Jasmina, propietaria del comercio, contó que Rocío fue atendida esa misma tarde debido al estado de nerviosismo que presentaba. Los profesionales debieron esperar a que pudiera tranquilizarse para avanzar con la evaluación médica. “Físicamente está bien. No tiene lesiones graves, más que un par de rasguños”, explicó.
Durante las primeras horas hubo preocupación por los ojos de la joven, ya que parte del combustible había alcanzado su rostro y existía temor por una posible lesión en las córneas. Finalmente, esa complicación no se habría producido. Rocío sí presenta una molestia en uno de sus oídos, aunque todavía no se determinó con precisión su origen.
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Más allá del estado físico, Jasmina remarcó que la trabajadora quedó afectada emocionalmente. “Está preocupada, tiene miedo”, resumió la comerciante, quien expresó especial preocupación por el momento en que Rocío tenga que regresar al comercio y retomar su rutina después de una situación que pudo terminar en una tragedia.
La propietaria también habló de la impotencia que sienten quienes trabajan diariamente en el lugar. “Nosotros somos laburantes de todos los días, como cualquiera, y hay que seguir trabajando”, sostuvo. En ese sentido, planteó el temor de que pueda producirse un nuevo episodio y cuestionó qué garantías existen para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.
Según la información conocida sobre el ataque, Rocío logró escapar del comercio y pedir ayuda, mientras vecinos y comerciantes advirtieron lo ocurrido. La presunta agresora fue retenida hasta la llegada de la Policía. Aunque el episodio no terminó con consecuencias físicas graves, para la trabajadora y quienes la acompañan ahora comienza el desafío de recuperar la tranquilidad y volver a trabajar sin miedo.


