Símbolo de la biodiversidad de las montañas del norte argentino, el gato andino es uno de los animales más representativos de la provincia de Jujuy y una especie clave para el equilibrio natural de los ecosistemas de altura.
Este felino es originario de América del Sur y su distribución se limita a las regiones montañosas de los Andes, abarcando zonas del centro y sur del Perú y el norte de Bolivia, Chile y Argentina, donde habita ambientes rocosos de la Puna y la cordillera.
En reconocimiento a su valor ecológico y cultural, el gato andino fue declarado Monumento Natural Provincial en Jujuy mediante la Ley N° 6268, con el objetivo de reforzar su protección y promover acciones de conservación.
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Considerado el felino más amenazado del continente americano, pertenece a la familia Felidae y es una especie poco conocida debido a su comportamiento solitario, esquivo y de hábitos crepusculares, lo que dificulta su observación en estado silvestre.
Su alimentación se basa principalmente en chinchillones y vizcachas, mientras que su contextura física —con patas anchas— le permite desplazarse con gran agilidad entre rocas y nieve en terrenos de alta montaña.
El gato andino mide entre 65 y 85 centímetros de largo, con una cola gruesa y anillada de hasta 48 centímetros, pesa entre 4 y 6 kilos y posee un pelaje largo y espeso de tonalidad grisácea con manchas y franjas oscuras que le brindan camuflaje natural.
Fuente: Diario Hoy.


