El glaciar Perito Moreno mostró un retroceso inédito y encendió las alarmas entre los científicos. Históricamente considerado un glaciar estable, comenzó a reducirse de forma acelerada desde 2022.
La coordinadora del Inventario Nacional de Glaciares, Laura Zalazar, reveló datos preocupantes sobre este proceso y denunció dificultades para realizar tareas de monitoreo por falta de financiamiento.
Zalazar explicó que, entre 1985 y 2005, los cambios en el glaciar fueron menores al 1%, pero que en apenas los últimos tres años, la reducción fue “bastante notoria”. “Lo que llama la atención es que el Perito Moreno, el único que se consideraba estable, ha empezado a retroceder”, afirmó.
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La especialista advirtió que el retroceso se acelera y que el glaciar ya no resiste los efectos del cambio climático. El fenómeno se inserta en una tendencia global: los glaciares están en desequilibrio con el nuevo clima y adaptan su tamaño a esa realidad.
Zalazar remarcó que el retroceso tiene consecuencias que van más allá del turismo: puede afectar el ciclo hidrológico, provocar desprendimientos peligrosos y contribuir al aumento del nivel del mar. “Es necesario monitorear los glaciares por todas las consecuencias que tiene”, insistió.
Sin embargo, desde 2023 el monitoreo se ve amenazado por la falta de fondos. El Inventario Nacional de Glaciares, creado por ley en 2010, enfrenta serias limitaciones para realizar tareas de campo y actualizar datos. “Con recursos congelados, tareas como el seguimiento del Perito Moreno se ven comprometidas”, alertó.
Fuente: La Mañana de Neuquén.


