El Gobierno nacional avanzó con un nuevo capítulo de su plan de ajuste estructural. A través del Boletín Oficial N.º 35.702, se oficializó la disolución, fusión y transformación de 21 organismos públicos que cumplían funciones clave en áreas como salud, transporte, agroindustria, seguridad vial e infraestructura. La medida se justifica, según el Ejecutivo, en la necesidad de “reducir el déficit” y optimizar recursos.
Entre los entes eliminados figuran la Dirección Nacional de Vialidad, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el Instituto Nacional de Semillas, la Agencia del Cannabis (ARICCAME) y el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, entre otros. Según el decreto, sus funciones pasarán a ministerios y secretarías, mientras que el personal será reubicado hasta que se definan las nuevas estructuras organizativas.
MIRÁ TAMBIÉN | Alertan por rutas sin control tras la disolución de Vialidad Nacional
Algunas instituciones, como el Instituto Nacional del Cáncer o el Instituto Nacional de Vitivinicultura, no fueron eliminadas, pero sí reestructuradas como unidades organizativas dentro de otros organismos estatales. En tanto, la CNRT fue transformada en una nueva agencia de control, mientras que hospitales nacionales como el Posadas o el Sommer serán gestionados por la flamante Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES).
El Ejecutivo argumentó que el sistema estatal venía experimentando un “crecimiento desproporcionado”, al pasar de 35.000 a más de 88.000 empleados en organismos descentralizados entre 2010 y 2024. Además, se detectaron superposiciones, falta de control interno y baja efectividad en algunas dependencias. Como parte del plan, inmuebles y vehículos sin uso serán transferidos a la AABE para su venta o reasignación, y los fondos líquidos pasarán al Tesoro.
MIRÁ TAMBIÉN | Dura carta de Iglesias Evangélicas por los dichos de Milei
La medida también contempla la centralización de decisiones clave en materia de transporte, salud e industria, mientras avanza la lógica de achicar la estructura del Estado. Si bien se garantiza la continuidad de funciones esenciales, la eliminación de múltiples organismos encendió la alarma en sectores gremiales y técnicos, que advierten por la pérdida de capacidades operativas, descentralización territorial y vaciamiento institucional.
Fuente: Noticias Argentinas.
Imagen de archivo.


