El museo Kunstpalast, ubicado en Düsseldorf, encontró una fórmula inesperada para atraer nuevos visitantes: un recorrido guiado por un personaje malhumorado, soberbio y dispuesto a burlarse de quienes no sepan demasiado sobre arte. Lo que podría sonar como una experiencia desagradable se convirtió en un éxito rotundo que agota entradas cada mes.
Bajo el nombre Grumpy Guide, la institución promociona este tour de 70 minutos como una actividad “altamente incómoda”. Durante el recorrido, el guía desafía al público a identificar obras y luego ridiculiza sus respuestas como grupo. También regaña a quienes se distraen con el celular, critica a artistas expuestos y desaprueba a quienes intentan sentarse. Aunque no recurre a insultos personales, la incomodidad es parte central del espectáculo.
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Según informó The Guardian, la propuesta logró tanto interés que la lista de espera se extiende hasta 2026. Si bien las visitas solo se realizan dos veces al mes, las entradas —que cuestan 7 euros— se agotan desde mayo, cuando el museo lanzó oficialmente esta provocadora modalidad.
El director del Kunstpalast aseguró que tomó inspiración de Karen’s Diner, la cadena australiana donde los camareros tratan mal a los clientes a propósito. También recordó otros formatos extremos que mezclan gastronomía y espectáculo, como un restaurante japonés donde las camareras abofetean a los comensales por una tarifa adicional.
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Lejos de ser una excentricidad aislada, el Grumpy Guide forma parte de una iniciativa europea que busca conectar a los museos con el público joven mediante propuestas menos solemnes. Dentro de ese movimiento surgen ideas igual de disruptivas, como los tours nudistas del museo de historia de Stuttgart o las visitas en calcetines del museo Voorlinden en Holanda.


