El Servicio Meteorológico Nacional anticipa sensaciones térmicas de hasta -29 °C entre el 7 y el 9 de febrero, con alertas sanitarias y riesgos para millones de personas en grandes ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia.
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El noreste de Estados Unidos se encuentra en alerta ante la llegada de una ola de frío polar extremo que provocará las temperaturas más bajas del invierno durante el fin de semana del 7 al 9 de febrero, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). El fenómeno afectará a millones de habitantes desde Nueva Inglaterra hasta el corredor urbano de la autopista I-95, una de las zonas más densamente pobladas del país.
De acuerdo con las previsiones oficiales, una masa de aire ártico impulsada por vientos del noroeste ingresará a la región a partir de la noche del viernes, provocando sensaciones térmicas de hasta -29 °C (-20 °F) en áreas interiores y valores cercanos a -23 °C (-10 °F) en zonas urbanas. El NWS evalúa la emisión de advertencias por frío extremo, una medida poco habitual en esta región.
Las ciudades de Nueva York, Boston y Filadelfia figuran entre las más afectadas, junto con amplias zonas del interior de Nueva Inglaterra y el estado de Nueva Jersey. El organismo meteorológico advirtió que el riesgo de congelación y lesiones por frío aumenta considerablemente cuando las temperaturas descienden por debajo de los -18 °C (0 °F) y se combinan con ráfagas de viento intensas.
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El evento ocurre en un contexto de invierno marcado por repetidas irrupciones de aire polar y tormentas de nieve, según datos de AccuWeather y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). Los especialistas explican que el fenómeno está asociado al desplazamiento del vórtice polar, una masa de aire gélido que normalmente permanece sobre el Ártico, pero que en esta ocasión avanzará hacia latitudes medias debido a alteraciones en la corriente en chorro.
Las autoridades estatales y municipales activaron planes de emergencia, habilitaron refugios para personas en situación de vulnerabilidad y reforzaron las campañas de prevención sanitaria. Los organismos de salud recomiendan limitar la exposición al aire libre, utilizar varias capas de abrigo, cubrir completamente la piel expuesta y revisar los sistemas de calefacción del hogar para evitar accidentes domésticos.
El Departamento de Salud del Estado de Nueva York advirtió sobre los riesgos de hipotermia y congelación, que pueden producirse en pocos minutos bajo estas condiciones extremas. Entre los síntomas a vigilar se incluyen entumecimiento, palidez, dolor en extremidades, escalofríos intensos y alteraciones en el estado de conciencia, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
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El frío extremo también podría afectar el suministro eléctrico, la infraestructura urbana y la movilidad, con riesgo de formación de hielo en rutas y eventuales cortes de energía. El NWS pidió evitar desplazamientos innecesarios durante el pico del fenómeno y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
Según los modelos meteorológicos, las temperaturas comenzarán a moderarse a partir del martes 10 de febrero, con un ascenso gradual asociado al retroceso del vórtice polar hacia el norte. No obstante, los expertos no descartan nuevas irrupciones de aire frío durante el resto del mes, aunque con menor intensidad.
Las autoridades subrayan que este episodio refuerza la importancia de la prevención y la coordinación interinstitucional, en una región cada vez más expuesta a eventos meteorológicos extremos, en línea con las tendencias observadas en los últimos inviernos.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


