El Reino Unido formalizó este domingo el reconocimiento del Estado de Palestina, una decisión que el primer ministro Keir Starmer definió como un paso para “revivir la esperanza de la paz” y sostener la solución de dos Estados en Medio Oriente. El anuncio se produjo a través de un mensaje grabado y publicado en redes sociales, en el que también anticipó sanciones adicionales contra integrantes de Hamás.
“Hace más de 75 años reconocimos a Israel como patria del pueblo judío. Hoy nos unimos a más de 150 países que reconocen a Palestina”, declaró Starmer. El líder laborista subrayó que esta decisión no constituye “una recompensa” para Hamás, a quien calificó como una “organización terrorista brutal”, sino una apuesta por un futuro de convivencia entre dos Estados seguros y viables.
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El reconocimiento británico se suma al de Canadá y Australia, concretado en paralelo, en vísperas de la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, la medida fue rechazada por Israel, cuyo Ministerio de Exteriores sostuvo que la decisión “desestabiliza aún más la región” y “socava las posibilidades de lograr una paz futura”. En un comunicado, acusaron a la Autoridad Palestina de “ser parte del problema, no de la solución”.
En contraposición, el presidente palestino Mahmud Abás celebró la decisión británica como “un paso necesario hacia una paz justa y duradera”. Según la agencia Wafa, destacó que el reconocimiento puede allanar el camino para implementar la solución de dos Estados y reiteró su llamado a un alto el fuego inmediato, la entrada de ayuda humanitaria y la liberación de rehenes y prisioneros.
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La decisión de Londres llega en un contexto marcado por la intensificación de la ofensiva israelí en Gaza, las denuncias de genocidio formuladas por la ONU y la crisis humanitaria que afecta a millones de civiles. El reconocimiento británico, aunque simbólico, busca enviar un mensaje político en medio de un escenario de creciente violencia y divisiones en la comunidad internacional sobre cómo abordar el conflicto.
Fuente: EFE.


