El tifón Kalmaegi tocó tierra este jueves en la zona central de Vietnam, luego de dejar un saldo de más de cien muertos y más de un centenar de desaparecidos en Filipinas, donde el Gobierno mantiene la emergencia. El Ministerio de Medioambiente vietnamita confirmó que los vientos alcanzaron velocidades de entre 118 y 149 kilómetros por hora, generando daños en viviendas e infraestructuras costeras.
Las autoridades ordenaron la evacuación de unas 300.000 personas y desplegaron 200.000 efectivos militares para reforzar la asistencia en las provincias de Dak Lak y Gia Lai, donde el fenómeno ingresó desde el mar. Las zonas más vulnerables incluyen a Da Nang y Lam Dong, regiones que hace pocas semanas también habían sufrido intensas inundaciones.
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El Gobierno de Hanói advirtió que las “lluvias extremas” podrían causar crecidas súbitas y el desborde de ríos, especialmente en áreas rurales. En paralelo, las fuerzas de defensa civil trabajan para asegurar los diques y cortar preventivamente el suministro eléctrico en las zonas más afectadas, con el objetivo de evitar accidentes fatales.
El paso de Kalmaegi por el archipiélago filipino provocó 114 muertes y 127 desaparecidos, además de miles de desplazados. Las imágenes de las últimas horas muestran carreteras destruidas, postes eléctricos caídos y pueblos completamente anegados, lo que convierte a este tifón en uno de los más fuertes de la temporada en el sudeste asiático.
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Meteorólogos regionales indicaron que el sistema tropical se debilitará gradualmente a medida que avance hacia el interior de Vietnam, aunque persistirán las lluvias torrenciales y el riesgo de deslizamientos de tierra en zonas montañosas. Las autoridades mantienen la alerta máxima y piden a la población no regresar a sus hogares hasta nuevo aviso.
Fuente: DW.


