La caída en la cantidad de viajes y los cambios en el sistema de subsidios reconfiguran el panorama del transporte público en varias provincias.
El sistema de transporte público de pasajeros en el interior del país atraviesa un proceso de reconfiguración forzada debido a factores económicos y cambios en los hábitos de movilidad. En provincias como Chaco, Salta, Tucumán y Jujuy, se registra una disminución sostenida en la cantidad de usuarios, lo que presiona sobre el costo operativo de las empresas y, consecuentemente, sobre el valor del pasaje que abona el ciudadano.
En Chaco, la empresa ERSA Urbano notificó su intención de dejar de operar varias líneas en el área metropolitana de Resistencia a partir del 30 de abril, argumentando falta de rentabilidad. Ante esto, el gobierno provincial recordó que mantiene vigente el programa «Chaco Subsidia» con desembolsos millonarios y advirtió que tomará medidas legales para garantizar la continuidad de la prestación, considerada un servicio esencial para la comunidad.
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La situación en Salta y Tucumán muestra diagnósticos similares. En la capital salteña, los viajes pagos cayeron un 16% en el último año, mientras que en Tucumán la reducción del corte de boletos alcanzó el 32%. Representantes del sector empresarial atribuyen esta merma a la pérdida del poder adquisitivo de los usuarios, el incremento de los costos laborales y del combustible, y la competencia de nuevas plataformas de movilidad que operan con precios flexibles.
Mientras el Gobierno nacional concentra su política de subsidios principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los estados provinciales han debido asumir un rol más activo en el financiamiento. En Tucumán, por ejemplo, se destinan mensualmente cerca de $4.900 millones para mantener vigentes beneficios como el Boleto Estudiantil Gratuito, en un esfuerzo por evitar que el encarecimiento de la tarifa básica —que en algunas ciudades ya supera los $1.500— termine por vaciar las unidades.
Finalmente, el panorama actual plantea un desafío logístico y social para las autoridades locales. El cierre de servicios en ciudades pequeñas y la reducción de frecuencias en las capitales afectan de manera directa la conectividad de los trabajadores. Por ello, las gestiones provinciales analizan nuevas estrategias de sustentabilidad técnica y económica para evitar que la caída de la demanda derive en una interrupción definitiva de los recorridos.
Con información de Ámbito.


