El Gobierno avanzó con cambios tributarios tras la aprobación de la Ley de Modernización Laboral, eliminando un impuesto clave que gravaba la venta de inmuebles en Argentina. La medida busca simplificar el sistema impositivo y dinamizar el mercado inmobiliario.
Uno de los puntos centrales es la eliminación del impuesto cedular del 15% que alcanzaba a personas físicas que vendían propiedades adquiridas desde 2018. Este tributo se sumaba a otros esquemas fiscales previos y afectaba directamente la ganancia obtenida en la operación.
Como ejemplo, una propiedad comprada en 2019 por US$ 200.000 y vendida en US$ 300.000 generaba antes un pago de US$ 15.000 en concepto de impuesto. Con el nuevo esquema, esa carga desaparece, lo que mejora la rentabilidad de las operaciones inmobiliarias.
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El redactor Federico Nagierner explicó que los cambios apuntan a impulsar la actividad. En la misma línea, el abogado Daniel Ricardo García destacó que la eliminación completa del ITI y del impuesto cedular “reduce la carga fiscal y mejora la previsibilidad del mercado”.
Con la nueva normativa, quedan exentas las ventas de inmuebles del patrimonio personal, siempre que no se trate de actividad habitual. En cambio, quienes operen como negocio inmobiliario siguen alcanzados por Ganancias, con alícuotas de entre 5% y 35%. También se eliminó el impuesto a las Ganancias para alquileres de vivienda.
El mercado muestra señales mixtas: en la Ciudad de Buenos Aires se registraron 69.461 escrituras en 2025, según el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, con un crecimiento interanual del 26,8%. Sin embargo, en 2026 se observa un leve enfriamiento en las operaciones.
FUENTE: Perfil.
IMÁGEN: Perfil.


