Las subcomisarias de Los Altares y Colán Conhué realizaron un allanamiento en un establecimiento, el cual se enmarcó en una causa de «hurto de ganado».
En primer lugar, personal policial logró secuestrar 90 ovinos que habían sido robados.
Luego de ello, los propietarios de establecimientos vecinos denunciaron también más de 500 ovinos sustraídos cada uno. A raíz de esta nueva denuncia, se solicitó una ampliación de allanamiento para secuestrar los animales de los últimos damnificados.

Gracias a esto, los uniformados localizaron un sector de faena clandestina y otro destinado a la comercialización donde se encontraron balanzas, bolsas, cuchillos y afiladores. También se incautó un revólver calibre 22 y dos carabinas.
Conforme a las denuncias de los vecinos, se observaron otros 180 animales ovinos más. En total, la suma de animales secuestrados fueron casi 300.
En el hecho intervino el fiscal Kaltermeir, a quien se le solicitaron más medidas sobre el caso.



