Las olas fluorescentes, un espectáculo natural fascinante, sorprenden en destinos como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell durante las noches de verano.
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La costa atlántica argentina, conocida por sus extensas playas y su popularidad entre turistas, guarda un secreto mágico que solo unos pocos han tenido la suerte de presenciar: la bioluminiscencia marina. Este fenómeno natural tiñe las olas de un resplandor azul o verde fluorescente gracias a microorganismos como los dinoflagelados, una forma de fitoplancton.
El espectáculo ocurre cuando estos diminutos organismos, al ser agitados por las olas o el paso de las personas, liberan una sustancia que reacciona con el oxígeno. Esta reacción química, mediada por la luciferina y la enzima luciferasa, genera luz de manera natural, transformando la noche en un evento único.
En los últimos años, la bioluminiscencia ha sido reportada en playas icónicas como Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell y Cariló. Los turistas han compartido impactantes imágenes de las olas brillando en plena oscuridad, especialmente durante los meses de verano, entre enero y marzo. Estas condiciones coinciden con temperaturas de agua más cálidas y una mayor concentración de fitoplancton.
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El fenómeno tiende a darse en aguas tranquilas, con poco viento y bajas condiciones de contaminación lumínica. Esto lo convierte en una experiencia aún más especial para quienes buscan desconectarse y disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión.
Para quienes desean presenciar este espectáculo, la recomendación es visitar las playas en noches de verano, preferentemente durante mareas bajas y lejos de la luz artificial. Aunque no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirá, las probabilidades aumentan con las condiciones ambientales favorables.
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Afortunadamente, este fenómeno no representa ningún riesgo para las personas. Los microorganismos responsables del brillo no son tóxicos ni dañinos, lo que permite a los visitantes disfrutar del evento sin preocupaciones.
La bioluminiscencia marina es uno de los regalos más sorprendentes de la naturaleza. Su aparición en las costas argentinas no solo ofrece una experiencia visual inolvidable, sino también una conexión única con los misterios del océano.
Fuente y foto: Mdz Online


