El administrador del lugar, Javier Sarsa, describió a través de Radio 3 lo que le tocó vivir en el marco del incendio en Lago Rivadavia.
En la madrugada del 6 de enero, el administrador del Camping Bahía Solís, Javier Sarsa, observó desde un mirador cómo una columna de fuego avanzaba sin control hacia el predio ubicado en inmediaciones del Lago Rivadavia. Minutos antes había logrado evacuar de forma preventiva a unos 300 turistas, mientras el destino del camping y del bosque nativo quedaba condicionado por el viento y la sequedad del terreno.
“Ese día se escuchaba como el fuego venía cada vez más cerca. Es un ruido estremecedor porque se escucha que va devorando todo”, relató Sarsa en diálogo con Radio 3, al recordar el operativo de evacuación realizado en menos de una hora, que incluyó desvíos obligados por Cholila debido al corte de la ruta del Parque Nacional Los Alerces.
Horas después, al intentar rescatar una casilla rodante junto a colaboradores, vivieron el momento más crítico. “Cuando llegamos al camping ya vimos que el fuego estaba a 10 metros del alambre y venía con una intensidad muy importante. Decidí que teníamos que replegar, irnos y quedar en manos de Dios”, expresó con emoción.
MIRÁ TAMBIÉN: El incendio de Los Alerces no representa riesgo para Alto Río Percy
El alivio llegó al amanecer, cuando comprobaron que el incendio se había detenido justo en el límite del predio. “El fuego no había avanzado hacia el camping. Quedó prácticamente en el alambre. Fue por el lado de afuera; pero en ningún momento entró”, señaló, calificando el hecho como una “gracia divina”, en un contexto sin brigadistas en la zona.
Desde entonces, el equipo del camping asumió la defensa del perímetro con recursos propios. “Desde el río Carrileufú hasta nuestro camping nos encargamos de que el fuego no siga avanzando”, explicó Sarsa, destacando además que el bosque de coihues cercano resistió en gran parte: “Tenemos alrededor nuestro bosque bastante verde”.
Más allá de lo ambiental, el impacto económico es severo. “La temporada alta del camping es enero y ya está. Eso ya lo perdimos y no lo vamos a recuperar”, afirmó. El predio permanece cerrado por disposición de Parques Nacionales y la reapertura se evalúa para febrero o marzo, en un escenario donde, advirtió, “hasta que no lleguen varios días de lluvia importante, el incendio va a seguir prendido”.


