El Congreso de los Diputados aprobó este jueves la Ley de la eutanasia con amplia mayoría y la oposición de PP y Vox, una norma que permitirá que las personas con «una enfermedad grave e incurable» o un «padecimiento grave, crónico e imposibilitante» puedan solicitar ayuda médica para morir.
Hoy somos un país más humano, más justo y más libre. La ley de eutanasia, ampliamente demandada por la sociedad, se convierte por fin en una realidad. Gracias a todas las personas que han peleado incansablemente para que el derecho a morir dignamente fuera reconocido en España. pic.twitter.com/Ge4CZWuvIe
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 18, 2021
Con 202 votos a favor, 141 en contra y 2 abstenciones, la Ley de eutanasia salió finalmente adelante y entrará en vigor dentro de tres meses, plazo con el que cuentan las comunidades autónomas para poner en marcha en cada una de las regiones una Comisión de Garantía y Evaluación, órgano encargado de supervisar cada caso, indicó la agencia Efe.
«Hoy somos un país más humano, más justo y más libre. (…) Gracias a todas las personas que han peleado incansablemente para que el derecho a morir dignamente fuera reconocido en España», escribió en su cuenta de Twitter el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, tras la sanción.
«El Congreso aprueba por fin la Ley de Eutanasia, tras muchos años de lucha de asociaciones como
@derechoamorir. Hoy somos un país más decente y más libre. Los ultras de PP y VOX que hablan de libertad, por supuesto, han votado en contra», escribió, por su parte, el vicepresidente español y líder de Podemos, Pablo Iglesias.
La propuesta de regulación de la eutanasia impulsada por el PSOE recoge el testigo de las personas que llevan años «clamando» por la regulación de este nuevo derecho, según ha defendido la diputada María Luisa Carcedo, impulsora de la ley.
La prestación para la ayuda a morir formará parte de la cartera básica del Sistema Nacional de Salud (SNS) y podrán solicitarla las personas mayores de edad que sufran «una enfermedad grave e incurable» o un «padecimiento grave, crónico e imposibilitante» que afecte a la autonomía y que genere un «sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable», según indicó Efe.
En el caso de que el paciente no se encuentre en pleno uso de sus facultades ni pueda prestar su conformidad libre, voluntaria y consciente, debe haber suscrito con anterioridad un documento de instrucciones previas, testamento vital, voluntades anticipadas o documentos equivalentes legalmente reconocidos.
El paciente podrá recibir la eutanasia unas cinco semanas después de solicitarla, tras ser informado de las distintas alternativas y de los cuidados paliativos disponibles y después de confirmar su voluntad de morir al menos en cuatro ocasiones a lo largo de todo el proceso.
La ayuda para morir podrá realizarse tanto en centros sanitarios, públicos, privados o concertados, como en el domicilio del enfermo, y la ley contempla la objeción de conciencia para los profesionales sanitarios que participen en el proceso.
Con la aprobación de esta ley, España se convierte en el séptimo país del mundo en el que esta práctica es legal, después de Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Nueva Zelanda, donde ya se ha aprobado, pero entrará en vigor en noviembre; y Colombia (en este último país por decisión del Tribunal Constitucional, pero sin que el Parlamento haya aprobado una ley que la regule), señaló Efe.
En el estado australiano de Victoria, la ley de muerte asistida prevé que, si el paciente está impedido, pueda administrarle la droga un médico.
El suicidio asistido, en el que es el propio paciente en el que se toma la droga letal suministrada por un facultativo, es legal en Suiza y varios estados de EE. UU.
En Portugal, el Parlamento aprobó una ley de eutanasia este pasado mes de enero, pero ha sido rechazada por el Tribunal Constitucional.


