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Sociedad

Esquel: La policía debió acudir dos veces para desactivar fiesta clandestina

Ocurrió en la madrugada de este sábado en un domicilio de Alsina al 1.600 donde varios vecinos radicaron denuncia por ruidos molestos y además porque a claras luces se trataba de una fiesta en pleno contexto de restricciones por la pandemia. El evento fue organizado por un joven de 18 años quien explicó que la invitación para un par de amigos se le escapó de las manos con una concurrencia que se fue multiplicando con el correr de las horas, llegando hasta casi 60 jóvenes.

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En su primera visita, el personal policial de la seccional 2º le expresó al adolescente que se encontraba sólo a cargo de la casa por estar sus padres ausentes de la ciudad que «en razón de las normativas sanitarias vigentes debido a la pandemia del COVID19, no se podían realizar reuniones masivas dado que estaría infringiendo el Art. 205 del CPA» razón por la cual el joven accedió bajando el volumen y solicitando a los concurrentes que se retiren del lugar» según expresó una fuente policial.

Pero con el correr de las horas se reiteraron las llamadas de vecinos dando cuenta que el volumen se volvió a subir y que la fiesta no había finalizado, asique al arribar nuevamente al lugar se pudo constatar que seguía la reunión tal como describieron los denunciantes «se encontraban personas en el interior del patio delantero consumiendo bebidas alcohólicas, los mismos al observar la presencia policial corrieron hacia el patio trasero de la vivienda, por lo que se procedió a activar la sirena del móvil policial, a fines de que se haga presente el propietario de la vivienda, en ese momento se observa que desde el interior de la vivienda apagaron las luces, aunque de igual forma se continuaban escuchando elevados ruidos provenientes del patio trasero de la vivienda» refirió la misma fuente.

Como no salía el dueño de la casa, se le tomó testimonio policial a un concurrente quien refirió haber asistido a la fiesta, por invitación de un amigo, «al mismo se le solicita si podía ubicar al dueño de la vivienda a fines de dialogar con personal policial interviniente, cosa que no se concretó. En ese momento comienzan a acercarse hacia el frente de la vivienda provenientes del patio trasero de la misma, un grupo de aproximadamente (15) personas, los cuales en su gran mayoría tenían en sus manos envases de cajas de vino, botellas de plástico cortadas conteniendo lo que se presumía eran bebidas alcohólicas, de igual forma las personas se exhibían sumamente bulliciosas y escandalosos presumiendo que se encontraban bajo los efectos del alcohol u otro estupefaciente, situación que claramente perturbaba la paz social del vecindario, estos sujetos comenzaron a salir del patio del inmueble en dirección hacia la vía pública, logrando contabilizar un total de entre 50-60 personas entre ellos mujeres y hombres, los cuales se mostraban molestos debido a la presencia policial».

A raíz de la gran cantidad de gente, desproporcionada respecto al número de efectivos policiales, no hubo posibilidad de identificarlos y en ese interín salió finalmente el dueño de casa nuevamente preguntando si entre los efectivos presentes se encontraba su tío con el pretexto de conseguir salvoconducto, manifestando además que había realizado una fiesta para él y unos amigos, aunque no se imaginó la dimensión que esta tomaría.

Por lo expuesto se dio conocimiento al Fiscal de Turno Dr. Camerlo quien dispuso que se labre imputación al propietario del inmueble por infracción al Art. 205 del CPA y asimismo se realicen pesquisas en el lugar. Por último, dejase constancia que se estableció comunicación vía telefónica con personal de Centro de Monitoreo, refiriendo que en relación al hecho en cuestión, se habían recepcionado (03) llamadas telefónicas de diferentes vecinos entre las 22:09 del viernes y las 02:40 de la madrugada de sábado.