El encuentro reunió a más de 100 senderistas de todo el país, que tuvieron la posibilidad de recorrer junto a un guía los cañadones y el planetario, exploraron los senderos del parque y la imponente Cueva de las Manos. Además, participaron en charlas sobre la naturaleza y el parque.
A un paso firme, los participantes exploraron hasta 15 km diarios con guías locales, sumergiéndose en la fascinante historia, geología y biodiversidad regional. Para los intrépidos, la travesía alcanzó 24 km, maravillándose con la grandiosidad del paisaje, los imponentes cañadones y las huellas ancestrales en la Cueva de las Manos.
Eleonora Segura, apasionada participante de Buenos Aires, comparte su vivencia: «Desde que se formó el Parque Patagonia, tenía ganas de visitarlo con un grupo de amigos ciclistas. Este año finalmente lo logramos y fue espectacular. El parque superó todas nuestras expectativas. Cada sendero era más hermoso que el anterior, y la organización del evento fue excelente. Conocer el lugar con guías locales le dio un toque especial y auténtico a la experiencia»
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Un momento inolvidable fue el encuentro con los cóndores. En la cima del cerro Amarillo, el grupo, almorzando, fue sorprendido por la majestuosidad de los cóndores. Primero uno, luego otro, y otro más… nos detuvimos a observar. Desde las alturas, disfrutamos viéndolos volar, identificando sus colores y collares blancos.
Los senderistas exploraron los cautivadores paisajes regionales, recorriendo diversos senderos como el Cañadón Pinturas hasta la Cueva de las Manos, y La bajada de los Toldos, La vertiente, La guanaca, Tierra de Colores y Los balcones. Absorbiendo la belleza natural y la serenidad de la estepa, la experiencia se enriqueció con la apertura de temporada de campings, el almacén La Señalada y la acogedora hostería La Posta de los Toldos, brindando comodidad y calidez a los aventureros.


