El Parlamento Europeo rechazó este jueves la moción de censura contra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El intento, promovido por eurodiputados de extrema derecha, obtuvo solo 175 votos a favor y 360 en contra, muy por debajo de los 361 necesarios para prosperar. Aun así, el episodio dejó al descubierto crecientes divisiones políticas y críticas internas a su gestión.
La iniciativa fue presentada por el eurodiputado rumano Gheorghe Piperea, quien acusó a Von der Leyen de falta de transparencia en el llamado “Pfizergate”. La presidenta de la Comisión nunca reveló mensajes con el CEO de Pfizer, Albert Bourla, intercambiados durante la negociación de vacunas contra el COVID-19, lo que generó sospechas sobre posibles irregularidades.
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Pese al resultado previsible, el debate previo a la votación expuso tensiones entre los tres grandes bloques que sostienen su mandato: el Partido Popular Europeo (PPE), los Socialdemócratas (S&D) y los liberales de Renew. Tanto socialdemócratas como centristas criticaron a Von der Leyen por sus acercamientos con la ultraderecha en temas como cambio climático, políticas agrícolas y transición energética.
La presidenta, que no estuvo presente en el Parlamento debido a un viaje programado a Italia, reaccionó desde sus redes sociales con un mensaje desafiante: “En momentos en que fuerzas externas buscan desestabilizarnos y dividirnos, es nuestro deber responder de acuerdo con nuestros valores”.
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Aunque Von der Leyen superó la moción sin sobresaltos, el episodio dejó latente el desgaste político en su coalición. En un contexto marcado por desafíos climáticos, sociales y geopolíticos, la presión interna sobre su liderazgo podría seguir creciendo en los próximos meses.
Fuente: RFI.
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