El 5 de febrero, el policía Lucas Blázquez sufrió un grave accidente en la ruta mientras realizaba tareas de prevención en Las Golondrinas, en el marco de los incendios en la comarca andina. Un vehículo que participaba del operativo lo impactó, provocándole múltiples lesiones faciales y un largo proceso de recuperación en terapia intensiva. “Los médicos me dijeron que fue un milagro no tener fracturas más graves”, relató.
En el momento del siniestro, la visibilidad era reducida y el patrullero realizaba tareas preventivas. “No me acuerdo del choque. Lo último que recuerdo es que nos mandaron a colaborar en un incendio y después desperté en terapia intensiva en Buenos Aires”, contó. Durante una semana estuvo en coma farmacológico y luego otra semana en recuperación intensiva.
Las lesiones más complejas afectaron su pómulo derecho, mandíbula, nariz y parte de la vista. “Tuvieron que reconstruirme el rostro. Al principio no podía comer, todo era por sonda, pero mi cuerpo respondió muy bien y la evolución fue rápida”, explicó Blázquez.
MIRÁ TAMBIÉN: Frigorífico de Trevelin está en crisis y tiene en vilo a 70 trabajadores
Su hermano Darío, profesional de la salud, fue clave para mantener informada a la familia y brindarle apoyo emocional. “Él me hablaba mientras estaba sedado, me decía que mi hija estaba bien. Eso me ayudó muchísimo para despertar tranquilo”, recordó. El acompañamiento de compañeros, familiares y vecinos también fue constante.
A pesar de la gravedad del hecho, Blázquez asegura que no siente rencor hacia el chofer del camión. “En nuestra profesión le puede pasar a cualquiera. No podemos juzgar sin saber exactamente qué pasó”, reflexionó.
Hoy, ya en plena recuperación, Lucas valora cada mensaje de aliento recibido. “Estoy feliz porque mucha gente se preocupó por mí. Lo importante es recuperarse y estar bien con la familia”, concluyó con una sonrisa.


