El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró que no teme a las acusaciones presentadas por Estados Unidos en su contra por presuntos vínculos con el narcotráfico y descartó apartarse del cargo.
En declaraciones públicas, el mandatario afirmó que es una persona “completamente limpia” y reiteró que no tiene “nada que temer”, luego de que Washington solicitara su extradición por supuesta relación con el Cártel de Sinaloa.
El Departamento de Justicia estadounidense acusó a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios de alto nivel de colaborar con el crimen organizado, facilitando operaciones de tráfico de drogas y el traslado de estupefacientes hacia territorio norteamericano a cambio de sobornos.
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Entre los implicados también figuran exfuncionarios de seguridad y autoridades locales, en un caso que, según la acusación, estaría vinculado a la facción criminal conocida como Los Chapitos.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, exigió a Estados Unidos que presente pruebas que respalden las imputaciones y rechazó cualquier tipo de injerencia extranjera en asuntos internos del país.
El Gobierno mexicano anunció además que presentará una queja diplomática por la forma en que se difundió la acusación, al considerar que vulnera acuerdos internacionales y afecta la relación bilateral.
Fuente: DW.
Imagen: Rashide Frias/AFP.


