Doce personas fueron encontradas sin vida este sábado en tres prisiones de Ecuador, según confirmó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI). La mitad de los fallecidos habría muerto por causas naturales, mientras que los otros cuerpos presentaban heridas compatibles con armas blancas y de fuego.
Los decesos ocurrieron en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil; en la cárcel de Turi, en Cuenca; y en el penal de Esmeraldas. Seis de los fallecidos estaban recluidos en la Penitenciaría del Litoral, donde, según el SNAI, las muertes se atribuyen a casos de tuberculosis. En tanto, los otros seis cuerpos hallados en Turi y Esmeraldas mostraban signos de violencia.
Las autoridades ecuatorianas indicaron que se están realizando peritajes y autopsias para determinar las causas específicas de los fallecimientos. Estos centros penitenciarios ya habían sido escenario de enfrentamientos sangrientos entre grupos criminales vinculados al narcotráfico.
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En septiembre pasado, 31 personas —entre ellas un guardia— murieron en distintos motines registrados en las cárceles de Machala y Esmeraldas. Los episodios de violencia se han intensificado desde que el Gobierno dispuso la presencia militar permanente en las prisiones, en un intento de frenar la expansión de las mafias.
Desde 2024, Ecuador vive bajo un estado de conflicto armado interno declarado por el presidente Daniel Noboa. La medida busca combatir a más de veinte organizaciones delictivas que operan en el país y mantienen vínculos con carteles internacionales.
La crisis carcelaria ha convertido a Ecuador en uno de los países más violentos de América Latina. Las autoridades reconocen que el hacinamiento, la corrupción y el dominio de las bandas dentro de las prisiones han desbordado la capacidad del Estado para garantizar la seguridad en los centros penitenciarios.
Fuente: DW.
Imagen: Rafael Rodriguez/AA/picture alliance.


