El cuerpo de la mujer de 39 años fue encontrado en su departamento de Norfolk tras semanas de búsqueda. Su esposo, David Varela, huyó a Hong Kong y enfrenta cargos por homicidio en primer grado y ocultamiento de cadáver.
MIRÁ TAMBIÉN | Estados Unidos retiraría sus tropas de Siria
El caso de Lina Guerra, una mujer de 39 años hallada sin vida dentro de un congelador en su apartamento de Norfolk, Virginia, conmociona a Estados Unidos y a su familia en Colombia y Florida. Las autoridades acusaron formalmente a su esposo, David Varela, reservista de la Marina de los Estados Unidos, de homicidio en primer grado y ocultamiento de cadáver.
El hallazgo se produjo el 5 de febrero, luego de que el hermano de la víctima denunciara su desaparición al no tener noticias de ella desde el 16 de enero. La autopsia, realizada cinco días después, confirmó que la causa de muerte fue homicidio.
El Departamento de Policía de Norfolk presentó cargos contra Varela, quien además había dejado de responder a las comunicaciones de su cadena de mando, un comportamiento considerado inusual por sus superiores.
MIRÁ TAMBIÉN | Chubut Deportes ajusta sus selecciones y programas para el calendario 2026
La investigación contó con la participación del Servicio de Investigación Criminal de la Marina (NCIS), el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI, que determinaron que el sospechoso abandonó Estados Unidos alrededor del 5 de febrero de 2026 con destino a Hong Kong.
Mediante registros de WhatsApp, los investigadores lograron rastrear su ubicación hasta ese territorio asiático. Aunque Varela tiene familiares en Colombia, no se ha establecido un vínculo previo con Hong Kong o China.
Durante las semanas en que Lina Guerra estuvo desaparecida, su familia recibió mensajes contradictorios por parte de Varela. El hombre aseguró que su esposa había sido arrestada por presunto robo en tiendas y que se encontraba detenida.
MIRÁ TAMBIÉN | La explosión de un edificio en Karachi dejó 13 muertos
Incluso envió una fotografía manipulada que simulaba una visita carcelaria, en la que la víctima aparecía con un supuesto uniforme naranja. Sin embargo, registros judiciales confirmaron que nunca existió ningún proceso penal por robo contra Guerra.
Paola Ramírez, cuñada de la víctima, relató que Varela escribió mensajes en los que afirmaba estar devastado por la supuesta detención. Paralelamente, según la familia, existían antecedentes de violencia doméstica en la relación.
La pareja se conoció en Florida y llevaba 11 años de matrimonio. Testimonios recopilados por la prensa estadounidense describen un patrón de conducta celosa y controladora por parte del acusado, quien habría impedido a Lina trabajar, estudiar o mantener relaciones sociales.
MIRÁ TAMBIÉN | De los fichines al imperio familiar Playland
Varela ingresó a la Marina en 2007 y prestó servicio en al menos seis estados, donde recibió diversos reconocimientos como reservista.
El caso enfrenta un obstáculo diplomático clave: el tratado de extradición entre Estados Unidos y Hong Kong se encuentra suspendido desde agosto de 2020. Esta situación complica la posibilidad de que el sospechoso sea repatriado para enfrentar la justicia en territorio estadounidense.
Funcionarios consultados por medios locales señalaron que, sin un acuerdo vigente de extradición, el proceso legal podría extenderse y depender de negociaciones diplomáticas.
Mientras tanto, el impacto del crimen sacude tanto a la comunidad de Norfolk como a familiares y allegados de Lina Guerra en Colombia y Florida, quienes aseguran que detrás de una imagen pública tranquila y religiosa se ocultaba un historial de violencia que no fue advertido a tiempo.
Fuente y foto: Infobae


