Investigadores del CONICET, en colaboración con la Universidad Grenoble Alpes de Francia, descubrieron que la levodopa (L-Dopa), fármaco central en el tratamiento del Parkinson, puede alterar la estructura interna de las neuronas. El hallazgo, publicado en la revista npj Parkinson’s Disease, explica posibles efectos secundarios tras el uso prolongado del medicamento y ofrece pistas para terapias más efectivas y seguras.
El estudio mostró que la L-Dopa se incorpora en los microtúbulos, componentes fundamentales de la arquitectura neuronal, y no puede ser removida por las enzimas naturales de la célula. Esto provoca modificaciones persistentes que afectan la comunicación sináptica y podrían contribuir a la aparición de movimientos involuntarios, fluctuaciones en la respuesta al fármaco y síntomas neuropsiquiátricos.
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Los científicos utilizaron cultivos de neuronas de ratón, microscopía de alta resolución y modelos genéticamente modificados para confirmar que los efectos nocivos solo se producen cuando la L-Dopa se integra en los microtúbulos. Complementaron los experimentos con ensayos en microtúbulos purificados, lo que permitió analizar las reacciones químicas en un entorno controlado.
Los resultados abren nuevas perspectivas para tratamientos más integrales del Parkinson, sugiriendo que proteger la estabilidad de los microtúbulos o evitar la incorporación de L-Dopa en estas estructuras podría preservar la plasticidad sináptica y reducir la vulnerabilidad neuronal. El trabajo resalta la importancia de la colaboración internacional y multidisciplinaria para acelerar los avances en neurociencia.
Fuente: Infobae.


