El operador ferroviario francés, SNCF Voyageurs, ha instado a los pasajeros afectados a posponer sus viajes siempre que sea posible, priorizando el servicio para aquellos trenes que estén completamente llenos. Se estima que alrededor de 150.000 pasajeros han debido cancelar sus viajes, y la empresa ha confirmado que serán reembolsados.
La huelga, motivada por el descontento de los controladores ferroviarios con respecto a un acuerdo negociado a finales de 2022, ha sido impulsada por un colectivo informal de trabajadores del sector.
Este episodio ha reavivado el debate en Francia sobre el derecho de huelga, especialmente en períodos sensibles como las vacaciones escolares y a pocos meses de los Juegos Olímpicos de París.
Mientras tanto, la oposición de derecha en el Senado ha propuesto un proyecto de ley para prohibir el preaviso de huelga en días festivos y en los primeros y últimos días de las vacaciones escolares, una medida que ha generado controversia en el país.
El primer ministro, Gabriel Attal, ha expresado su preocupación por la práctica habitual de anunciar huelgas durante períodos de descanso, mientras que algunos líderes políticos de izquierda han instado a seguir haciendo huelgas como forma de protesta ante un gobierno que consideran poco receptivo a las demandas de los trabajadores.
Fuente: Télam