Las acciones de IBM registraron el lunes 23 de febrero su mayor caída en más de dos décadas, con un retroceso del 13% que evaporó más de USD 31.000 millones en capitalización bursátil. El derrumbe se produjo tras el anuncio de Claude Code, la nueva herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Anthropic, que promete transformar la actualización y migración de sistemas heredados escritos en COBOL.
El impacto fue inmediato en los mercados. Inversores interpretaron que la nueva tecnología podría erosionar uno de los pilares históricos del negocio de IBM: la modernización y mantenimiento de infraestructuras críticas construidas sobre COBOL, un lenguaje que, pese a su antigüedad, continúa siendo esencial en la arquitectura financiera y gubernamental de Estados Unidos.
MIRÁ TAMBIÉN | Uruguay declara emergencia por brote de gripe aviar
COBOL —creado en las décadas de 1950 y 1960— sigue procesando un volumen masivo de operaciones. Se estima que gestiona hasta el 95% de las transacciones en cajeros automáticos en EE.UU. y que cientos de miles de millones de líneas de código permanecen activas en sistemas bancarios, aerolíneas y dependencias estatales. La dependencia estructural de este entorno convirtió durante años a IBM en un socio estratégico casi insustituible para la actualización de estos sistemas.
Claude Code, según trascendió, utiliza modelos avanzados de IA para interpretar, refactorizar y migrar código COBOL con mayor rapidez y menor costo que los métodos tradicionales. Si la herramienta logra escalar y consolidarse en grandes organizaciones, podría alterar de forma sustancial el modelo de negocio de las consultoras tecnológicas especializadas en legacy systems.
MIRÁ TAMBIÉN | Tailandia denunció que Camboya violó el alto el fuego
El episodio evidencia una tendencia más amplia: la inteligencia artificial no solo compite en el desarrollo de nuevos productos digitales, sino que empieza a penetrar áreas históricamente blindadas del sector corporativo. Para IBM, el desafío será demostrar que su experiencia, infraestructura y capacidad de integración siguen siendo diferenciales frente a soluciones emergentes basadas en IA generativa.
Fuente: Infobae.


